Pflege
De Medicalcorner24
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Muchas actividades cotidianas, como levantarse y vestirse por la mañana, lavarse o incluso tomar las comidas, son tan naturales para la mayoría de las personas que ya ni siquiera son conscientes de ellas. Sin embargo, también hay personas que, debido a una enfermedad, una discapacidad o las limitaciones propias de la edad avanzada, están tan debilitadas y restringidas que incluso ir al baño o simplemente incorporarse en la cama se convierte en un desafío.

En estos casos, son las ayudas modernas para la vida diaria, disponibles en las formas y funciones más variadas, las que vuelven a hacer posibles las actividades cotidianas por cuenta propia. De este modo, tanto cuidadores, pacientes como usuarios particulares pueden superar muchos obstáculos relacionados con el movimiento, la comida y la bebida, o el uso del baño y la ducha.

Favorecer la movilidad propia con ayudas para el movimiento

Movimientos sencillos, como levantarse por la mañana, ya suponen grandes problemas para las personas mayores o con limitaciones motoras. Las ayudas adecuadas para el movimiento no solo facilitan estos procesos, sino que también contribuyen al fortalecimiento muscular. Por ello, las ayudas para incorporarse, como las escaleras de cama o las estructuras para cama con asideros, pueden integrarse en la terapia de movimiento. Las barras de apoyo para cama regulables en altura, que pueden fijarse debajo del colchón, son otro recurso para que los pacientes puedan sentarse por sí mismos.

Para las personas que, a pesar de tener una movilidad limitada, todavía pueden ocuparse de su hogar por sí mismas, resultan adecuadas las plataformas antideslizantes. Estas se ofrecen en distintas variantes, por ejemplo, también con asideros altos, y pueden utilizarse para alcanzar zonas elevadas de la vivienda. Especialmente en actividades como limpiar ventanas o colocar y sacar objetos de armarios y estanterías, el riesgo de caídas puede reducirse considerablemente.

Sentarse y tumbarse de forma segura y con apoyo

Incluso sentarse o tumbarse puede resultar incómodo o agotador para las personas mayores o enfermas. Los cojines de apoyo lumbar pueden fijarse fácilmente a la mayoría de las sillas y favorecen una postura anatómicamente correcta al sentarse, lo que alivia la carga de la columna vertebral y los músculos de la espalda. Para sentarse en la cama o en otras superficies para tumbarse, pueden utilizarse respaldos de apoyo. Estas estructuras estables y antideslizantes pueden ajustarse, según el modelo, en distintas posiciones para sentarse.

Los discos giratorios con asiento acolchado resultan especialmente prácticos para trasladar a pacientes con una movilidad muy limitada. El personal de enfermería puede ayudar a los pacientes a sentarse en estos discos y luego girarlos y recolocarlos mediante el asa incorporada y con poco esfuerzo. Las fundas antideslizantes especiales evitan los movimientos involuntarios de los discos.

En cuanto a tumbarse cómodamente, especialmente para las personas que deben pasar todo el día en la cama, los acortadores de cama pueden evitar que los pacientes se deslicen en una cama articulada demasiado grande. De este modo también se reduce la presión, sobre todo en la zona de los glúteos. Los acortadores de cama acolchados están recubiertos de cuero sintético y, según el modelo, pueden ajustarse al tamaño deseado o adquirirse en tamaños fijos. Además, pueden instalarse protectores acolchados para barandillas laterales en las camas articuladas para proteger, por ejemplo, a los pacientes con sueño intranquilo de posibles lesiones y evitar que se caigan de la cama.

Superar prendas "difíciles" con ayudas para vestirse

Cuando, debido a lesiones u otras molestias, ya no es posible agacharse bien, ponerse medias o pantis se convierte en un desafío exigente. Las ayudas especiales para vestirse con asideros y mangos largos permiten a las personas con movilidad limitada ponerse estas prendas de pie y reducen así también el riesgo de caídas.

Ayudas para la vida diaria para abrir cierres difíciles

Quien alguna vez haya tenido que abrir, con el rostro muy enrojecido por el esfuerzo, la tapa de rosca atascada de un tarro de conserva puede imaginar lo difícil que debe resultarles esto a las personas mayores o con discapacidad. Además de la falta de fuerza, también existe el riesgo de lesionarse, por ejemplo, con chapas u otros cierres de latas y botellas.

Una gran variedad de ayudas para la vida diaria permite superar estos obstáculos cotidianos sin mucho esfuerzo y sin riesgo de lesiones. Los abridores especiales de cierres fabricados con goma blanda tienen una forma adecuada para muchos recipientes y cuentan con muescas en la parte interior. Estas muescas o ranuras sujetan firmemente el cierre, mientras que la superficie texturizada del abridor garantiza un agarre seguro.

También se ofrecen abridores especiales para abrir latas con anillas. Estos abrelatas de plástico funcionan mediante el efecto palanca: basta con engancharlos en el cierre y tirar de él.

Para colocar de forma segura los recipientes que se van a abrir, se recomiendan las alfombrillas antideslizantes. Estas se adhieren por ambos lados a superficies secas y lisas, y evitan que, por ejemplo, un tarro de mermelada se deslice al abrirlo debido a la fuerza aplicada. Además de las alfombrillas listas para usar en distintos tamaños, también existen modelos que pueden cortarse a cualquier tamaño.

Si tiene preguntas sobre la oferta de las distintas ayudas para la vida diaria, puede enviarnos un correo electrónico en cualquier momento o llamar a nuestro amable equipo de atención al cliente. ¡Le deseamos salud y todo lo mejor, todos los días!